martes, 15 de julio de 2008

El lugar de la zona

- ¿Procedencia? - dijo el conserje, sin mirarlo, mientras escribía.
- Ciudad - Dijo Rey.
El conserje lo miró otra vez, sorprendido y a punto de estallar. Estaba lívido.
- Ciudad - Repitió.
- Sí - dijo Rey-. Ciudad ¿Por?
- Por nada - Dijo el conserje, anotando.
Juan José Saer, La vuelta completa.

Volviendo siempre a uno de los temas que más nos ha enredado en discusiones fútiles y risas divertidas, mientras esperabamos las milanesas napolitanas. Este tema fue siempre un entuerto para la fundadora del blog. Hoy voy a poner las citas sobre la mesa.
El tema de siempre es el concepto de ciudad (Zona, Lugar) en Saer. La primera cita es de uno de los primeros libros y más largos libros del autor santafesino. Creo que ahí se puede leer la obsesión en ocultar el nombre de la ciudad donde habitan, de donde son (eran), todas sus criaturas.
Claramente, para todos los críticos y lectores, la ciudad es Santa Fe de la Vera Cruz. Esa ciudad a la orilla del río Paraná. La ciudad, sin ser nunca nombrada, es Santa Fe. Tenemos todos los hitos que nos indican que es esa ciudad. Pero sin ser nombrada ¿Puede llegar a ser Santa Fe?
Ahí tenemos el problema. La dicotomía. Desde algún punto de vista, el no mencionar la ciudad hace que sea todas las ciudades, con sus formas y valores. Pero más allá de "la ciudad", la zona abarca algunos lugares también cercanos a ella. Todos sus personajes importantes y menores, son todos de esa zona. Ahí entra la concepción de zona, el generar un lugar donde los personajes de diferentes novelas o cuentas puedan volver y reaparecer.
Hasta a veces generar conexiones entre sus novelas que nos demuestran el lugar de una sabiendo el lugar de la otra. Esto pasa con "El limonero Real", en este libro conocemos una familia que vive en las islas, pero en el libro las islas pueden ser cualquier islas de cualquier lado. Hasta leyendo ese libro puede llegar a pensar el lector que pueden ser el Delta. Pero luego, "Nadie Nada Nunca" nos establece "el lugar" del anterior libro, haciendo aparecer a un personaje y mencionando a otros en "la zona" en la que siempre están los personajes. También estos personajes aparecen en un cuento de una gran inundación; se refugian en la casa de Rincon Norte, de Washington.
Esto no lo dije yo, lo dice él, en un cuento:

Me ocuparé de extrañarme de concebir una ciudad en la que he nacido y vivido cerca de treinta años que seguirá viviendo sin mi, y después digo que una ciudad es una abstracción.
Juan José Saer, A medio borrar.

Una ciudad es una abstracción. Quizá en esa cita, nos esta dando la forma de ver su ciudad. Casi todos sus libros transcurren en la misma "zona". Hay algunos libros que transcurren en la conquista, en otro en la colonia... Otros en los sesenta, otros en la época actual. Así él fue generando también en su lugar, un concepto de historia que hace que su ciudad y sus alrededores sean una de las construcciones literarias más interesantes para analizar la interrelación de sus libros. Su gran obra, es la zona, el lugar, la ciudad. Más allá de lo hecho por Faulkner, Onetti o Soriano; lo de Saer, desde mi punto de vista, es superior.
El lugar está ahí y lo pisan varios personajes, de los cuales hay un grupo central y muchos que son secundarios. También se tiene el tiempo, donde hay algunos pasados que nos importan para el eje central de la historia. Los libros de Saer cuentan la historia de un lugar, de una zona, contada desde un grupo de amigos que se cruzan, viven, se cagan, se casan y se divorcian. Y lo más importante, también mueren.

En las ciudades la gente se perdía, se disolvía entre la gente.
Juan Rulfo, El llano en llamas

Tal vez es como dice Rulfo ahí. La gente se disolvía en las ciudades, por eso, al final; no quedan casi personajes del eje central en "la ciudad", en la zona. Creo que el que resiste, resistirá siempre, será Tomatis. El resto, o se fueron para Buenos Aires, París, o Suecia. Otros, muchos murieron, dejando textos o ideas. La gente se fue disolviendo de la cuidad de Saer. Los personajes se fueron, pero siempre queda la zona, el lugar, la ciudad.
Al final, lo importante no es tanto si la ciudad es Santa Fe o si es cualquier otra. La ciudad solo es un espacio de creación literaria que le permite volver a los mismos personajes. Nos permite volver a leer a personas que nos van creciendo en el espiritu. Es casi como un juego. Saer creó un universo; más allá de los personajes que siempre vuelven, todo pasa ahí.
Quizás no lo terminaba de entender. Tal vez, me divertía enojandote. La ciudad no puede ser Santa Fe, "la zona" es una construcción abstracta de toda esa zona real, de todo ese lugar. Nadie nunca puede generar una zona real, la literatura no es realista, es una abstracción. Esa ciudad, esa zona, ese lugar, es la abstracción de Saer de ese lugar en donde vivió por casi treinta años, esa ciudad que es suya; pero que nunca fue la verdadera Santa Fe, la del puente colgante ni nada de eso. Es la ciudad de Saer, y allí es donde viven, vivieron y vivirán sus personajes.
Entre todas las cosas que yo te debo agradecer, son muchas para citar, también en el terreno de lo literario hay una, y muy importante. Por vos, yo encontré a Saer. Sin vos, yo lo hubiera dejado pasar. No quiero saber que es lo que puedo dejar pasar por estos días sin vos. Cierro con una cita de Camus, en donde se demuestra que siempre somos los hombres los que hacemos enojar a los demás, quizás solo porque nos gusta ver su enojo.

Sí, todo es sencillo. Son los hombres los que complican las cosas.
Albert Camus, El revés y el derecho.

GCP. 20 de Julio de 2008; 20:27.

4 comentarios:

Suaznabar dijo...

Se olvidó decir que "la literatura es una abstracción"...
Y no debe ser tan personal en sus tesis, querido amigo... Le sacan el sabor "intelectual" a las cosas que dice.
Saludos, a usted y a la "creadora"; Julia se queja que hace mucho que no los ve a ninguno de los dos...

G. dijo...

(...) Lo que es válido para un lugar es válido para el espacio entero, y ya sabemos que si contiene a la parte, la parte a su vez contiene al todo (...)

Juan José Saer, Las nubes.

Algo acotado al margen (Anotado para mi ensayo sobre Saer) hasta en los textos apócrifos, mencionan a la ciudad de Santa Fe como "la ciudad".

G. dijo...

" (...) La ciudad es una jaula./No hay otro lugar, siempre es el mismo/puerto terreno, y no hay barco/que te arranque de ti mismo.¡Ah! No comprendes/que al arruinar la vida entera en ese sitio, la has malogrado/en cualquier parte de este mundo?"

"(...) Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste."
(Extracto LA CIUDAD)

Constantino Cavafis

Probablemente ese sentimiento de arraigo (O perdición) en la ciudad, también tenga que tener con el sentimiento de Saer con su ciudad.
Esa ciudad de la que se fue, pero a la que nunca dejó; porque siempre sus personajes estaban ahí.

Buen Hallazgo.

G. dijo...

La ciudad, a medias imaginada (Y sin embargo absolutamente real) empieza y termina en nosotros, tiene sus raíces plantadas en la memoria.

Balthazar, Lawrence Durrell.