viernes, 22 de agosto de 2008

La Muerte Feliz


Siguiendo con el tema anterior, el de las bibliotecas, ahora pongo uno de las "joyitas" de la mía.
"La muerte feliz" de Albert Camus, libro virtualmente inconseguible por estos pagos. Un libro difícil de encontrar por otros pagos.
Uno de las dos novelas inconclusas que quedaron "ineditas" luego de su muerte en un auto en una ruta francesa.
Hoy cumple un año, lo compré luego de ir a comer a un restaurante ese miercoles 22 de Agosto de 2007; es otra de las razones por las cuales nunca voy a poder olvidar ese día. Fue otra de las razones que hizo que ese día pudiese ser tan feliz. Tan feliz como "muchacho con Blonde on Blonde", y ese día (el del disco) compré "La Peste".

Citas:
(...) Su vida oscilaba todos los días en los olores del facé y del alquitrán, separada de sí mismo y de su interés, extrangera a su corazón y su verdad.

Un hombre joven necesita mucha imaginación para creer que puede convertirse en viejo.


La preocupación de libertad y de independencia sólo se concibe en un ser que todavía vive de esperanza.

Cuando miro mi vida y su color secreto, tengo como un temblor de lágrimas.

Hay días que uno quisiera estar en su lugar. Pero a veces se necesita más valor para vivir que para matarse.


Propongo que si alguien quiere decir cual es su libro "Fetiche" que lo ponga, no tiene porque ser caro, ni especial ni nada. Solo tiene que tener ese "algo" que lo haga especial.

domingo, 17 de agosto de 2008

Las Bibliotecas

Tuve una fuerte discusión con una persona sobre un cuento de Borges que está en el tomo "Ficciones". La discusión terminó en empate, digo yo acá, aunque creo que perdí como en la guerra. Hoy fuí hasta mi biblioteca y me puse a buscar "Ficciones". En el desorden de mi biblioteca lo encontré casi sin buscar. Mi mano fue a donde estaba ese libro.

Hay dos tipos de biblioteca particular: la que es un particular tiene para nutrir su espíritu y la que tiene como motivo decorativo (...) la formación de la una y de la otra obedece a leyes muy distintas.
Noel Clarasó, El arte de perder el tiempo.

El tema de hoy: Bibliotecas. Tema apasionante para algunas (pocas) personas. Yo además de esos dos tipos de bibliotecas que da, quiero agregar mis tipos de bibliotecas. Tengo tres tipos de bibliotecas en mi lugar:
  1. La "buena". La de los libros que quiero tener, con los que quiero morir.
  2. La "pasada". La biblioteca de libros que me enseñaron a leer, pero que hoy no leeria.
  3. La "academica". Ni siquiera está en mi biblioteca, sino escondida en otra pieza.
De esas tres, la primera y la segunda están mezcladas. Pero lo más importante de una biblioteca es el orden. Para eso estudian los "bibliotecarios". Conozco muchos ordenes de bibliotecas. La mia es un desorden controlado, con un leve orden de editoriales. Otro era por generos, dentro de esos generos podían ser países y autores. Ayer en un programa de Canal A vi a un autor (Cuyo nombre no vi, ni me interesa) que ordenaba sus libros por paises, cito: "Si tengo que buscar a Rulfo, pienso: Mexico, y voy a Mexico y ahí está". Son ordenes de cosas, que en algún punto demuestras ciertas estructuras mentales.

Luego dio un par de vueltas por las cuatro habitaciones que formaban su biblioteca. Todas las paredes estaban recubiertas de libros hasta el techo.
Elías Canetti, Auto de Fe.

No conozco bibliotecas personales como la Kien, de Auto de Fe. Demasiado grande para ordenalas en solitario. Por eso contrata a la que va a terminar siendo su "infierno". Las bibliotecas que conozco son más modestas, pero igual de hermosas. En este momento tengo todos los libros en el piso, buscando un nuevo orden y quizá por eso estoy ahora escribiendo esto. Mi biblioteca en algún punto tiene algo de esta próxima cita:

"Mándeme cien volúmenes de 40 centímetros de altura, ciento cincuenta de 30, doscientos de 25, trescientos de 20 y cincuenta de solo 12 centímetros." Estas eran las medidas de su estantería.
Noel Clarasó, El arte de perder el tiempo.

No puedo decir que compré como esa persona, pero me gusta tener algunas "colecciones", por ejemplo estoy orgulloso que todos mis libros de Saer son todos de la misma editorial y todos tienen el mismo color de lomo. Tarde o temprano quedaran hermosos todos juntos; ahora son una pila hermosa al lado de mi cama.
Supongo que podemos llegar a conocer a la persona según los libros que vemos en su biblioteca. Podemos llegar a concocer sus gustos y particularidades. Se puede llegar a ver más allá de lo que habla. Vemos los lomos de los libros y conocemos autores, aprendemos otros por preguntar. Una vez yo me quedé fascinado mirando una biblioteca enorme, mientras mi amigo compraba una bateria. Mi hermano, que también estaba allí me dijo que yo había sido un irrespetuoso. Ahí me quedé pensando en el caracter personal de la biblioteca particular. Ahora recuerdo que entramos con el dueño de la biblioteca que llegaba desde la calle y recién había comprado "Ensayo sobre la ceguera" de Saramago.

Llegado el momento, el pequeño Kien, cuya biblioteca solo albergaba veinticinco mil volúmenes (...)
Elías Canetti, Auto de Fe.

Volvemos a Canetti y a Kien. 25000 tomos de estudios orientales. Mi biblioteca es más modesta, no sé cuantos tomos tendrá, nunca los voy a contar; eso seguro. Lo que sí sé es que si vamos viendo en mis libros, encontraremos libros leídos y otros que no lo han sido. No creo que haya biblioteca que tenga todos sus libros leídos, y si es así, creo que hay que desconfiar de esas personas. Si tenes todos tus libros leídos o estas muy seguro de tu camino en la vida o sos un hipócrita al que no hay que creerle. Yo tengo vaívenes en mi vida de lector. Nunca termina siendo lo mismo lo que en un mes digo que voy a leer y lo que termino leyendo. Aunque debo admitir que me falta el que me allanaba el camino. Ahora debo elegir por mi mismo, eso a veces me jode y mucho. Pero bueno, hoy por hoy, estoy intentando de leer dentro de mi biblioteca.
En "La Biblioteca de Babel", Borges hace del lugar analizado en este momento, el universo. Y como tal la Biblioteca podía ser infinita o llegar a abarcarlo todo

Yo afirmaba que la Biblioteca es interminable.
Jorge Luis Borges, La Biblioteca de Babel.

Tal vez metafóra sea porque en una biblioteca, en teoría, pueden estar todos los conocimientos amasados por la raza humana. Es un universo de letras donde se puede llegar a encontrar todos los descubrimientos y las cosas que nos hacen lo que somos. Allí podemos encontrar todos los conocimientos, todo el arte, toda la crítica, todos los chistes, todo lo que sabemos de sentimientos.
Allí está todo, en una biblioteca de la raza humana estaría todo lo que somos. En una biblioteca personal como la mia, o la tuya, encontramos todo lo que fuímos y todo lo que somos. Con los próximos libros que vamos comprando se van a ir viendo las cosas que nos van a ir interesando en el futuro y lo que terminaremos siendo. Yo estoy empezando a buscar libros sobre la Segunda Guerra mundial, eso es historia, cosa que nunca hubiera pensado hace unos años atrás.
Por suerte todos cambiamos, compramos nuevos libros y estos van quedando mezclados entre nuestros pasados.

(...) formular una teoría general de la Biblioteca (...) la naturaleza informe y caótica de casi todos los libros.
Jorge Luis Borges, La Biblioteca de Babel.

Tal vez todo mientras no tenga orden sea caotico. Quizá el orden de algunas personas es el caos, el no encontrar libros que sabe que tiene sea lo que le encanta. Encontrar libros perdidos es una de las maravillas de la biblioteca.
Ahora que lo pienso en la torre de Babel, luego del fuego sagrado, llegaron todas las lenguas. ¿Por qué no podemos pensar que en la Biblioteca de Babel está todo? ¿Qué este todo los conocimientos? Recién releí el cuento, cuando lo leí llegué a esa conclusión. Una biblioteca no infinita pero sí tan vasta para abarcar todo, hasta los libros que cambian comas por puntos. Vasta para que ningún mortal llegue a verla toda, como conocer todos los idiomas en el mundo.
Ese lugar personal que es nuestra biblioteca. Nuestro ser, nuestros inquietudes. Ese lugar donde está mucho de nosotros, ese lugar que solo nosotros conocemos en extenso. Quien conocer realmente bien su biblioteca tendría que conocer realmente bien su alma.
Creo que en la biblioteca de cada uno se "ve" nuestra alma más profunda. Hasta en las bibliotecas hay cosas que no son libros, hay cosas como dibujos, citas o cosas que también son importantes. No es solo el lugar de los libros, es el lugar nuestro, ahí es donde esta una parte de nuestro ser.
Este bibliotecario francés lo dijo hace dos siglos. Esto no lo dije yo, solo lo reproduzco en este momento:

"La bibliothèque est le lieu de l'exercice public de la raison" (La biblioteca es el lugar del ejercicio público de la razón)
Gabriel Naudé, Advis pour dresser une bibliothèque.

Hay que decir también que en nuestras bibliotecas tiene que haber, por lo menos, algo que queramos esconder, sino no estaría completa. Siempre en algún recodo aparece o algún libro, carta o "algo" que no queremos ver. Porque mientras es un lugar para encontrar conocimiento, también la biblioteca con sus inmensas capas de libros y hojas, es un gran lugar para esconder.

GCP, 17 de agosto de 2008; 16:41.

domingo, 3 de agosto de 2008

El tiempo del tiempo

En este preciso instante son, según el reloj de mi computadora, las cuatro y treinta y cuatro minutos de la tarde de un domingo frío y, ahora, nublado. Mirando las citas de mi cuaderno, se me cruzaron varias citas sobre el tiempo:

El tiempo siempre pasando. Las agujas del reloj siempre dando vueltas.
James Joyce, Ulises.

Y como en esa cita ya usada alguna vez en otro lado, el tiempo no se detiene ante nada. Siempre esta pasando, siempre gira la rueda del reloj para adelante y nunca va para atrás. En algún momento de nuestra vida nos damos cuenta que el tiempo no se detiene, que ese segundo en que hicimos tal o cual cosa nunca más va a volver.
Me sigo dando cuenta de eso cada tanto. Últimamente estuve haciendo cosas simétricas en mi vida, entiéndase volviendo a hacer cosas que hice antes de algunos momentos lindos. Mi mente me estaba jugando una mala pasado intentando hacer volver algunos tiempos más lindos, pensando que si hago lo que hice antes de eso, todo lo lindo iba a volver. Era como un intento vano y fútil de recuperar momentos. De esto hay que darse cuenta: que el tiempo pasa y nunca vuelve.

(...) Era como sí, volviendo a empezar, el tiempo me hubiese dejado en otro punto del espacio, desde el cual me era posible contemplar, con una perspectiva diferente, los mismos acontecimientos que se repetían una y otra vez (...)
Juan José Saer, El entenado.

Me fuí dando cuenta que lo que se deja atrás nunca se puede recuperar, ni siquiera se puede hacer parecido. Los segundos pasan y nunca vuelven. Los segundos se van muriendo, como dice Dante, las horas son las esclavas del día, y los días nunca vuelven.
Luego, tenemos que ver que podemos hacer con el tiempo. Creo que existen dos formas de pasar el tiempo: Bien o mal. Pasando el tiempo bien, sería aprovechando el tiempo, sintiendo que lo que hacemos lo estamos disfrutando. Mal creo que sería cuando nos damos cuenta que el tiempo se nos va de las manos como cuando intentamos agarrar el agua. Y creo que para tener una vida plena hay que tener de los dos momentos, de los buenos y de los malos.
¿Qué pasaría si alguien te dice que te queda una semana de vida? Tenes todo ese tiempo para estar, para ser lo que sos, porque lo que serás no sabes que será. En ese tiempo intentaríamos hacer solamente lo que nos hace felices supongo, intentando aprovechar cada segundo del día, sin perder nada, estando con las personas que amamos y haciendo lo que nos gusta. Pero claro, aunque sepamos que tenemos ese tiempo contado, también va a haber momentos en los que vamos a estar triste porque ya se termina todo, porque no vamos a poder hacer todo lo que quisieramos y demás. Ni siquiera sabiendo cuanto tiempo nos queda podríamos tener solo los momentos buenos. Siempre también aparecer lo malo. Pero intentaríamos que lo bueno llene la mayor cantidad del tiempo posible.

Pregunta: ¿Qué hacer para no perder el tiempo? Respuesta: Sentirlo en toda su lentitud. Medios: Pasarse los días en la antesala de un dentista en una silla inconfortable, vivir el domingo en el balcón, por la tarde; oír conferencias en una lengua que no se conoce, escoger itinerarios del tren más largos y menos cómodos y viajar de pie, naturalmente, hacer la cola en la taquilla de los espectáculos, sin perder su puesto, etc etc.
Albert Camus, La peste.

Tenemos la posibilidad de pensar nuestra vida como una casi eternidad de segundos o podemos pensar que nuestra vida es un suspiro en lo que dura la historia del universo. Desde mi punto de vista tendríamos que elegir el suspiro. Creo que si eligiéramos el número gigante de segundos que estamos en este mundo, si contemplásemos los segundos que pasan, terminaríamos haciendo nada. En algún punto es bueno sentir que somos efímeros para sentir que tenemos un tiempo limitado, muy limitado para usarlo.
Sabiendo que tenemos un tiempo limitado (Y que además tenemos que hacer cosas no del todo placenteras como colas, trabajar o cuestiones burocráticas) vamos a intentar aprovechar más de lo que tenemos. Intentaras estar mejor con la persona que amas, intentaras estar todo el tiempo haciendo mejores cosas. Si te gusta leer, lee. Si te gusta hacer deportes, hace deportes. Si te gusta estar con la otra persona, intentaras estar todo el tiempo estar con la otra persona. Si contemplamos cada segundo por lo que es, tendríamos demasiado tiempo y no podríamos racionalizarlo entero.
No es negativo decir que cada segundo, minuto, hora, día, semana o año que pasa, es cada segundo, minuto, hora, día, semana o año que estamos más cerca de la muerte. Por eso, quizá, hay que hacer que todo valga la pena, sin perder el tiempo. Ya que esa es nuestra única certeza de la vida, que todos morimos.

Es cierto que los relojes exigen su sacrificio ¿Qué es la muerte, sino una ofrenda al tiempo y a la eternidad?
Truman Capote, Otras voces, otros ámbitos.

¿El último suspiro será como se dice: que toda tu vida pasa frente a tus ojos? ¿Será solo lo bueno? ¿Será lo que realmente te pasó? ¿Será ficción? ¿Será la ficción de nuestra vida?

(...) Que el recuerdo de un hecho no es prueba suficiente de su acaecer verdadero (...)
Juan José Saer, El entenado.

No lo sé, tendremos que llegar a verlo para saberlo.
Ahora, quizá lo que tendríamos que saber es que lo que tenemos ganas de hacer, tendríamos que hacerlo. Porque el tiempo es finito.
¿Qué sería de nosotros sin el tiempo? ¿Qué pasaría si pudíeramos perder el tiempo? Un personaje de Faulkner se lo dice en algún momento:

Si uno pudiera librarse sencillamente del tiempo, sería agradable. Sería agradable si uno pudiera deshacerse sencillamente del tiempo.
William Faulkner, Mientras yo agonizo.

Ahora, lo que hay que saber sobre la cita anterior, es que el personaje que dice eso, ya estaba bien muerto cuando la dijo. Sin tiempo no tendríamos vida, y si el tiempo fuera infinito no sabríamos que hacer con nuestras vidas.
Tenemos que entender que lo bello de lo nuestro es que tenemos fecha de vencimiento. Entonces hay que hacer, hay que trabajar para que todo el tiempo que tenemos (Que es poco) lo pasemos de la mejor manera. Hay que buscar la mejor forma de pasar el tiempo, buscando estar con los que te hacen bien, con los que te aman, los que te hacen sentir bien. Buscando pasarlo haciendo cosas que nos hagan bien, cosas divertidas, cosas que nos gusten.
Porque tenemos que pensar que por más que nos creamos jóvenes, todo puede pasar. Tenemos que tener cuidado con todo, mezclando los momentos buenos con los malos, pero buscando maximizar los momentos buenos. Esto no lo dije yo, lo dijo Curión que era un partidario del César:

Tolle moras, semper nocruit di ferre paratis.
Curión.

La traducción a esa frase en latín es la siguiente: "No pierdas el tiempo. Al que está preparado le es peligroso demorarse". La persona se refería a la batalla, pero creo que en la vida tiene el mismo sentido.
No hay que perder el tiempo. Hay que actuar, para estar bien. Para estar mejor.
Ahora según el mismo reloj son las cinco y un minuto de la tarde. Y yo no sé que voy a hacer con el resto del día, quizá me tire a dormir hasta mañana cuando tenga que empezar a trabajar, y todo este texto, sea un poco hipócrita.
Quizá.
O tal vez no, y algo bueno surge de acá.

GCP. 3 de Agosto de 2008; 17:02.