viernes, 28 de noviembre de 2008

Del suicidio a la Literatura

Work in progress: Escritura N°1; Reescritura Nº1.


Muchas veces sopesando las distintas formas en que se presenta la muerte, he pensado en el suicidio. Supongo que todos en algún momento pensamos si llegaríamos a ese extremo, si tuviésemos la fuerza para halar el gatillo, cortarse las venas, tomar el cianuro o lo que fuese. El suicidio tiene un trasfondo interesante del por qué.

La pregunta llega, nos la hacemos el por qué estos personajes llegaron a la decisión de tomar la vida en sus propias manos. Cuál fue la razón por la cual esa persona ha tomado el cuchillo y se rajo la piel, viendo como lentamente su sangre se mezclaba con el agua de la bañera, tomando el agua ese color rojizo. Cómo fue soportando el frío que se puede ir sintiendo, pensar si duele el momento en que te cortas las venas, pensando en si una vez cortadas tus muñecas siguen ardiendo las heridas.

Preguntas de por qué, cómo y dónde dicen mucho de las personas. La forma de esas muertes hablan mucho de esas vidas. Tomar el destino en sus manos.

Camus dedicó muchos párrafos al suicidio:


Matarse, en cierto sentido, y como en el melodrama es confesar. Es confesar que se ha sido sobrepasado por la vida o que no se comprende esta.

Albert Camus, El Mito de Sísifo.


Al narrador francés le interesaba el sentido de la vida. Y para él teníamos dos opciones para cometerlo: O que ya no podíamos entenderla o que no teníamos control sobre la misma. Dos opciones muy interesantes, tal vez no las únicas. Aunque es el mismo Camus el que dice:


Quienes se suicidan suelen estar con frecuencia seguros del sentido de la vida.

Albert Camus, El Mito de Sísifo.


Pero Camus, rechazaba el suicidio.

La religión en general también lo rechaza.

Otras personas lo admiten.

Según el análisis de Antonio Di Benedetto en su novela “Los Suicidas” lo rechazaron:


  • Pitágoras
  • Platón
  • Aristóteles
  • Dante
  • Lutero
  • Calvino
  • Shakespeare
  • Spinosa
  • Napoleón


Según la misma fuente lo admitieron:


  • Confusio
  • Buda
  • Diógenes
  • Séneca
  • Montaigne
  • Voltaire
  • Rousseau
  • Hegel
  • Nietzsche.


Ahora, un par de citas, una a favor y otra en contra:

Esto no lo dije yo, y que conste, no estoy diciendo en qué creo:


Nada hay en el mundo a lo que se tenga mayor derecho que a disponer de la propia vida o persona.

Schopenhauer


El hombre no muere sino por la voluntad de Dios, según el Libro que rija el termino de su vida.

Mahona.


Pero en sí toda esta perorata tiene una finalidad. Una lista de escritores suicidas, para saber quién se mató, para saberlo antes de leerlos, y como un juego medio macabro

Estos son:


  • Sándor Márai. Hungaro. 22 de Febrero de 1989. Disparo en la sien.
  • Ernest Hemingway. Americano. 2 de Julio de 1961. Disparo con escopeta.
  • Alfonsina Storni. Argentina. 25 de Octubre de 1938. Se ahoga en el mar.
  • Horacio Quiroga. Uruguayo. 19 de Febrero de 1937. Cianuro.
  • Leopoldo Lugones. Argentino. 18 de Febrero 1938. Mezcla de Cianuro y Whisky.
  • Primo Levi. Italiano. 11 de Abril 1987. Caída de Escalera.
  • Cesare Pavese. Italiano. 27 de Agosto de 1950. Somníferos.
  • Sylvia Plath. Americana. 11 de Febrero de 1963. Asfixia con Gas.
  • Alejandra Pizarnik. Argentina. 25 de Septiembre de 1972. Seconal Sódico.
  • Virginia Woolf. Britanica. 28 de Marzo 1941. Ahogamiento en Río Ouse.
  • Klaus Mann. Alemán. 21 de Mayo de 1949. Somníferos.
  • Mario de Sá Carneiro. Portugues. 26 de Abril 1916. Estrignina.
  • Thomas Chatterton. Britanico. 24 de Agosto de 1770. Arsenico.

Por favor ayudar a ampliar la lista.
Ahora esto: Mi nombre será equivalente a estos, ¿seré escritor publicado? Y, entraré en este subgrupo en algún momento, ¿Tendré alguna razón algún día de quitarme la vida? De llegar a ser la respuesta positiva a ambas preguntas, solo pido que alguien me agregue a esta lista. A los que no lo sepan, por favor, preguntenme mi nombre antes.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

El tiempo de la muerte

En resumen, creo que la muerte tiene dos definiciones. O más que definiciones, tiene dos formas de verla. Una es que es el final y la otra es que es un nuevo inicio.

Desde el punto de vista del final, creo que para todos los agnósticos es como un sinónimo de la nada, es dónde la vida termina, sin poder continuar. El dejar de ser, el desaparecer de este mundo y no volver a aparecer nunca más en él.

El nuevo inicio creo que es la separación del cuerpo y del alma. Que somos entes con un alma que es inmortal y que al momento de la muerte, encontramos la otra vida. La vida del más allá, la vida que se nos da en el cielo, Campos Eliseos o el Tártaro. Esta última opción da una esperanza, quizá hasta para algunos le termine dando un sentido a la vida. Un bien o un mal más allá del cuerpo de uno.

La muerte es tratada en muchos libros y el sentido de este Blog son las citas y por eso citaremos a la muerte.

Parece ser que para terminar de entender la vida muchos quiere entender primero la muerte, como si esto puede ser más sencillo. Por lo pronto nadie habla con los muertos, aunque hay varios que lo creen de corazón (Con esto no me refiero a hablar con los muertos, yo hablo con mi abuelo y bisabuelo, otras personas también, pero no responden de forma humana). Hay algunos que opinan diferente, por ejemplo:


La muerte no es un acontecimiento de la vida. No se vive la Muerte.

Ludwig Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus.


Últimamente estuve viendo muchos documentales sobre la Segunda Guerra Mundial, analizando lo que hablaban los soldados sobre sus amigos muertos en el frente de batalla. En la serie “Band Of Brothers” el Teniente Speirs le decía a un soldado raso que para luchar, para ser un buen soldado, se tenía que dar cuenta que ya estaba muerto. Según los hechos de la historia, ninguno de los dos seres realmente murió en la guerra. Quizás esa era la forma en que el Teniente le daba moral a ese soldado raso que estaba muerto de miedo en su trinchera en Francia, luego de la toma de Caretan. El miedo del soldado era que estaba escuchando a unos metros a los soldados alemanes que se aprestaban a atacar, que eran los que podía traer la muerte para él y su compañía. Algo parecido dice Pavese:


Y no es un buen guerrero quien no teme la muerte.

Cesare Pavese, Diálogos con Leucó


La cita no es de todo mi agrado. Aunque supongo que se refiere a los guerreros míticos, como por ejemplo Aquiles, Odiseo o Eneas. Ya que es un hecho, casi todos los veteranos lo dicen, que todos tenían miedo a la muerte. Salvo que algunos pudieron sobrellevar esa carga, ese miedo a lo desconocido más que a nada (raro, la nada y la muerte). ¿Por qué hay que tenerle miedo a la muerte? Supongo que es miedo a lo desconocido, a lo que esta más allá de nuestro alcance. Pero si es así ¿No deberíamos tenerle miedo a la vida? Ya que la vida acarrea la muerte, una esta junto a la otra, es tan natural la una como la otra.


¿Por qué? Porque no podemos comprender la vida si no nos explicamos de alguna manera la muerte. (Idioma original, sí, capricho: Perché? ma perche non possiamo comprendere la vita, si in qualche modo non ci spieghiamo la morte.)

Pirandello, Il Fu Mattia Pascal


Bien, es lo desconocido. El fin. Un nuevo inicio. Todo termina. Pero también creamos el cuándo se termina. Desde los antiguos griegos conocemos el concepto de destino. Algunas personas creen que toda la vida esta marcada por un camino que seguimos. No estoy tan seguro de eso, pero muchas veces cuando vemos ciertos sucesos nos damos cuentas que puede ser casualidad eso que nos pasa o puede ser un destino. Son formas de ver la vida, que al final son formas de encontrar la muerte. El Capitán Lewis Nixon en la operación Market Garden estaba conversando sobre la situación del frente con un colega oficial. Estaba detrás de un jeep, parapetado, conversando (Si se quiere) sobre los que habían caído, cuando una bala le da en la cabeza. La bala no lo mata, ya que tenía puesto el casco, que le salvó la vida.


La muerte es destino.

Cesare Pavese, Diálogos con Leucó.


Al final de todo nos queda, que por lo menos, a los que estamos vivos, sabemos que tenemos un cierto control sobre nuestra vida. Destino, casualidad o coincidencia; la mayoría de nosotros creemos que en la vida tomamos nuestras propias decisiones. Correctas o incorrectas, buenas o no, pensamos que las tomamos. Nuestra vida, en general, son decisiones que a veces están disfrazadas de rutina, pero terminan siendo decisiones. Por eso vivimos en esperanza de encontrar amor, tener salud, poder crear una familia, escribir novelas o lo que fuese. Una de las cosas que sabemos que tiene la vida es esperanza.


No es lo mismo, (...), vivir que morir; la muerte es la nada, y a la vida queda la esperanza.

Euripides, Tragedias


Ahora si hay algo raro de este articulo es que todas las personas nombradas en este texto por su nombre, están muertas. Pero de alguna u otra forma alcanzaron la inmortalidad, llegaron a permanecer en el recuerdo de los vivos. Algunos más que otras, algunos nombrados en este textito yo sé los nombres por un programa de televisión, otros por leer sus textos. Pero de todos ellos algo nos queda, entonces ¿Están realmente muertos?

Sí. Están muertos pero son de los pocos que lograron ser recordados más allá de sus deudos, son los que no son anónimos como casi todo el resto. Por cada uno de estos autores hay miles, millones de personas sobre las cuales nadie recuerda nada de las que valía la pena saber algo. A veces, las historias más chiquitas de vida son mucho más interesante que las grandes historias. Quizá es más interesante la historia de un legionario que la del mismo César. Nadie lo sabe, pero el César tiene su sitio en la wikipedia y sus legionarios no.

Vida y muerte. Al final, terminan siendo dos misterios más.

Tal vez, esto no lo dije yo, pero lo he repetido algunas veces, es una buena forma de terminar este texto sin rumbo ni destino con otra cita del autor Tractatus. Cabe aclarar que se cuenta que él andaba por las trincheras con un fardo, y que ese fardo era el libro. Nacido en la batalla de la primera guerra mundial, quizá sus últimas palabras solo hablen de la naturaleza humana:


...De lo que no se puede hablar hay que callar.

Ludwig Wittgenstein. Tractatus logico-philosophicus.

martes, 11 de noviembre de 2008

Literatura Meta-Gauchesca

Work in progress (Sepan disculpar los titubeos)

Dentro de los trabajos literarios podemos encontrar una escala llamada la metaficción. Esta se compone de varios componentes, pero en resumidas cuentas la metaficción se da cuando se terminan mezclando las barreras de la realidad y la ficción dentro de la obra literaria.
Nuestro sitio hermano Op Oloop en su momento ha publicado un raconto de algunos recursos de metaficción. Dentro de los cuales quiero destacar estos:
  • Un trabajo de ficción dentro de un trabajo de ficción.
  • Un trabajo de ficción en el cual el autor real se incluye a sí mismo como personaje de la historia.
  • Un trabajo de ficción en el cual un personaje decide crear un trabajo de ficción relacionado con la historia por la que pasó.

Dentro de estas tres categorias notamos la mezcla que se termina dando entre la realidad y la ficción. Vemos que siempre en la ficción (Ya que todo lo que sale de una pluma, todo lo que hacemos, todo lo que terminamos siendo, es ficción... Nuestro pasado es ficción, sinceramente) hay ciertos elementos que terminan mezclado al autor, a otro trabajo de ficción o libros sobre la misma historia que se nos cuenta. Cuando el autor termina entrando a la obra, mezcla las barreras de la ficción con una pseudo realidad de la que quiere mostar. Muchas veces los autores se meten en sus obras por ego, por intento de ahondar o diferentes cuestiones.
Analicemos estos "recursos de metaficción" desde la posiblidad que nos brinda uno de los generos más autoctonos que tenemos: La poesía gauchesca. Y nos iremos dando cuenta que la metaficción es necesaria para la real comprensión de estos textos, o por lo menos, de los ejemplos que vamos a ir dando.
El primer gran ejemplo de esto, que voy a denominar, metagauchesca; es la primera estrofa del Martín Fierro:

Aquí me pongo a cantar
al compás de la vigüela,
que el hombre que lo desvela
una pena estrordinaria,
como la ave solitaria
con el cantar se consuela.
Martín Fierro - José Hernandez.

Así es como empieza el clasico de la literatura argentina traducido a varios idiomas (En una difícil traducción, perdiendo todo el encanto del hablar del gaucho). En esto notamos, ya desde el inicio, el caracter metaguacho que va a rodear el aura de todo el texto. El primer verso: "Aquí me pongo a cantar" denota que este gaucho, que luego se presenta como Martín Fierro está cantando, esta generando una historia en el aire. Nos lo podemos imaginar en una pulperia de la provincia de Buenos Aires con su guitarra, sobre un banco payando su historia. Esto es una creación dentro de una creación literaria.
El punto uno, de los que habíamos mencionado anteriormente. La payada es una improvisación del momento en que el gaucho canta en rima y metrica sobre algún hecho; Martín Fierro empieza su payada sobre su historia de vida, cantandonos sobre su trabajo, sobre su familia, sobre su etapa de gaucho matrero, sobre el servicio militar y al final sobre sus hijos. Esto es una clara demostración que el libro más paradigmatico del genero utiliza el recurso de metaficción (En su primer verso) y lo desarrolla durante toda la novela.
Para demostrar que es una payada, esto no lo dije yo, es el verso 1 en adelante de "La Vuelta del Martín Fierro":

Atención pido al silencio
y silencio pido a la atención
que voy en esta ocasión,
si me ayuda la memoria,
a mostrarles que a mi historia
le faltaba una mejor.
Martín Fierro, José Hernandez.

Aquí se demuestra otro aspecto de la metagaucha en esta obra. Vemos como el personaje principal, canta su obra por venir y hace referencia a su obra pasada "El Gaucho Martín Fierro"; esta su primera obra ya ha sido cantada y ya ha sido pasada. El personaje, actor principal en ambas historias nos dice, sobre todo, que su propia historia no está terminada y hasta que "le faltaba algo mejor".
El Martín Fierro en su conjunto de dos partes (Similar al Quijote en ese aspecto) es una clara demostración de la obra de ficción dentro de la obra de ficción en la literatura gauchesta, además de ser un trabajo de ficción donde el personaje cuenta algo que le paso, el tercer punto. Un claro ejemplo de la poesía metagauchesca.
Aunque también hay que admitir que en muchos puntos de las obras de la poesía gauchesta, el mismo gaucha habla sobre las tareas del gaucho; lo que podemos denonimar metagaucho. Esto lo dije yo y era la idea original del relato.
Misma utilización usan "Santos Vega" y "El Fausto". Siguiendo a las claras el paradigma que abrió el Martín Fierro sobre la metaficción gauchesca, la metagaucha.
Por ejemplo; en "El Fausto" antes del inicio de la obra se nos aclara esto:

Impresiones del gaucho Anastasio el Pollo, en la representación de esta ópera, escrita por ESTANISLAO DEL CAMPO.

Pero bueno, todo necesitaria un análisis más profundo, pero registro el termino: Metagaucha.
La reesctructuración del genero, vino de la mano de "Don Segundo Sombra" una novela en primera persona. Pero podríamos llegar a plantear la metatextualidad en la primera persona, en esa que narra desde su posición de conocedor de su historia.
Podríamos, tal vez.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Dos Citas

No soy del tipo de personas que pueden citar cosas apropiadas en los momentos apropiados. Tampoco soy de personas que pueden generar frases geniales en los momentos apropiados. A veces creo que todo lo que digo me embarra en un mar de dudas y malos entendidos.

Hoy, no sé por qué, se me cruzó esta frase. Por supuesto que no la recordé, yo no recuerdo frases. Estaba leyendo un cuaderno de citas porque sí y apareció. Pero la voy a transcribir porque la he leído. No creo que tenga alguna teoría sobre esta frase, no tengo nada más que agregar por ahora.


Cuando uno deja a un amante, la vida debería detenerse; cuando uno se aleja del mundo, el mundo debería acabarse, pero esto no sucede. La mayoría de la gente se levanta por la mañana, no porque importe que lo haga, sino porque no importaría sino lo hiciese.

Capote, Cuentos Completos.


Tal vez se me cruzó porque fue bastante lo que me pasó hoy. Hoy me levanté a la mañana, en un día que no debería haberme levantado (Hoy debería ser feriado, día de la bandera). Me levante sintiéndome mal, toda la mañana mareado con ganas de vomitar. Medio crudo, medio andando. El frío y la lluvia no ayudan en días como este que pasó. Pero trabaje todo el día, mojado y congelado. Estos últimos dos días fueron casi como estar en el último circulo del infierno de Dante, con Dite volando arriba de uno; aunque sin guía ni amada que te lleve al Cielo. Hoy el mundo debería haber quedado detenido. Creo que estos últimos días mi mundo estuvo medio detenido, sin hacer cosas que normalmente hago (Tonterías normalmente). Sé que por un tiempo todo quedará así, detenido. Pero en algún momento me voy a dar cuenta que ahora es lo que tengo, el pasado es recuerdo y es ficción, el futuro es bastante impredecible.

Terminare esta fútil entrada con algo mucho más, digamos, positivo.


Nunca ha habido otro comienzo que éste de ahora,

Ni más juventud que ésta,

Ni más vejez que ésta;

Y nunca habrá más perfección que la que tenemos

Ni más cielo

Ni más infierno que éste de ahora.

Walt Whitman, Canto a mi mismo.


Igual, esto no lo dije yo, yo esta semana no dije nada.