domingo, 26 de octubre de 2008

Autobiográfico

Los pocos libros que he leído de Philip Roth, siempre me generaron ese raro sabor de no saber bien que estoy leyendo. Si eso que leo es ficción, si es una ficción a medias, o si es autobiográfico. Yo creo que es una ficción a medias. Me parece que Zuckerman es uno de sus tantos alter egos y, como eso es tomado por casi todos los críticos como ciertos, las cosas que le pasan al escritor Zuckerman, de alguna u otra manera le deben haber pasado a Roth.

De estos casos hay muchos, creo que uno de los más paradigmáticos debe ser el de Henry Miller. Se dice que Miller estaba “(...) convencido de que el futuro de la literatura estaba en lo autobiográfico (...)” (Contratapa “Trópico de Capricornio”, Ed. Edhasa), sus trópicos, están muy cercanos a lo que pueden ser experiencias autobiográficas.

Pero luego en esto yace la duda: ¿Lo qué escribe un escritor, no tiene siempre un punto, por más mínimo que sea, autobiográfico? La respuesta es difícil de desentrañar. Se dice que casi todos los personajes de “la zona” Saer, estaban basados en sus conocidos y amigos de Santa Fe. Se dice que hubo muchos debates acerca de quien era cual o tal personaje. La respuesta que se terminó dando, fue que este autor argentino normalmente usaba cuestiones que le habían pasado a él o a sus amigos pero normalmente mezclaba esas historias con sus personajes.

Quizá con estos autores se pueda ver algo de la autobiografía en la literatura. Debe haber muchos más ejemplos. Propongo el juego de mencionar más autores y anécdotas sobre hechos símil reales.

Voy a aportar una cita de “La muerte de Virgilio” de Hermann Broch:


No, había quedado la perdición, y ahora lo reconocía, o tuvo que reconocerlo: era la desventura del alma encarcelada, para la que, una y otra vez, cada liberación es un nuevo cautiverio.

Hermann Broch, La muerte de Virgilio.


Dice la leyenda (Que no es leyenda, ya que estuvo en realidad, pero leyenda es lo otro) que ese libro tuvo su génesis en una cárcel de la SS en Alt-Ausse. Por un movimiento de literatos en todo el mundo (Incluidos gente de la talle como James Joyce) se lo liberó, se exilio primero en Gran Bretaña, luego (Y murió allí) en Norteamérica.

En el momento que el narrador da esa cita, Virgilio estaba convaleciente. Estaba muriendo ya que la novela narra las ultimas horas del gran poeta latino. Mi cuestión es que leí ese párrafo y me quede pensando en su cautiverio en la cárcel alemana. ¿Qué tiene eso de autobiográfico? No sé, quizá lo sea; tal vez no. Pero me demuestra que a veces las obras tienen un sesgo de análisis biográfico, sin llegar a extremos tampoco. Hay veces donde es difícil separar a la realidad de la ficción, tema sobre la que trata la segunda (más levemente la tercera) novela de “Zuckerman encadenado” (Ed. Seix Barral).

Pienso que Broch al comparar la época de Augusto con la suya, la de Hitler, solo hablaba del antes de la guerra. La Pax Romana puede acoplarse a la relativa calma anterior a la guerra, anterior a los Sudetes, anterior a la invasión de Polonia. Hay que considerar que la industria armamentista pudo acabar con la inflación en la Alemania Nazi. Y, también hay que decirlo, acabó con la recesión de Estados Unidos, desde el Martes Negro. O también mucho más acá en el tiempo.

Solo que esto es tan solo un esbozo, y esto no lo dije yo, si me lo llegan a preguntar. Ya que si me preguntan si el futuro de la literatura esta en lo autobiográfico, yo creo que no. Rotundamente no.

domingo, 19 de octubre de 2008

¿Para qué quiere la libertad en la luna un tigre?


Los iniciados en la música de cierto cantautor centroamericano se darán cuenta que el titulo de esta “nota” proviene directamente de una cita de ese cantante que a los medios tanto le dio por satirizar y demonizar. Yo siempre creí que todo eso se debía a que el tipo estaba levantando los pesos (devaluados) en pala. El tipo encontró un nicho sobre el que canta, sin demasiada poesía, pero con metáforas que cualquier hijo del vecino puede entender.
Intentando responder a la pregunta del titulo, creo que para nada. Para nada, tanto como algunas personas dicen que sirve la literatura. Yo no estoy de acuerdo y quiero dar una muy pequeña historia que puede llegar a demostrar que, tal vez, para algo sirve.
Partiendo desde el inicio voy a citar a César Aira (gran demonio de mi aberración) del que solo conozco lo que dice. Nunca lo he leído y quizá eso esta mal, pero soy una persona prejuiciosa y, además, bastante orgullosa de serlo. Eso quizá también esta mal, pero mucho no me importa. Este autor dice en una nota del suplemento Cultura del Diario Perfil del domingo 16 de Septiembre de 2007 lo siguiente:
(La literatura) Es una figura improductiva (...) Porque no tiene ninguna utilidad practica, se pierde mucho de la vida real. Se gana algo quizás, pero es discutible (...) Pero la literatura es una actividad muy minoritaria que no sirve para gran cosa.
César Aira, Suplemento Cultura, Diario Perfil, Página 5.
En mi opinión, realmente no es una frase que me guste o con la que este cien por ciento de acuerdo. Salvo en algunas aristas, en todo lo demás estoy en bastante desacuerdo. Supongo que varias personas comulgarán o demonizarán esa frase. Realmente mucho no importa, cada uno puede pensar como quiera. Este ultimo pensamiento es muy tibio. Realmente no es algo que haga a menudo, lo que me lleva al otro punto.
Ella y yo teníamos  muchas conversaciones, pero una recurrente era cuando yo le citaba algo así: Si sos tibio Dios te vomitará de su boca. Ella decía todo el tiempo que ese cita era muy agresiva y que pensaba que, lo que había escuchado, no era así. Nunca pudimos solucionar esa discusión porque yo no soy un erudito en estudios teológicos, ni leí el viejo testamento, el nuevo o la Biblia (Entienden ¿no?). Entonces esa discusión, si se quiere, siempre quedaba en la nada. Era algo que yo tenía grabado a fuego en la mente pero no sabía de donde lo había escuchado (Si había sido en catequismo o la radio) y por el otro lado estaba ella, que no pensaba que eso podía estar allí.
Algún día empecé a leer “Los Poseídos” de Albert Camus. Una gran obra de teatro, aunque me parece muy larga para ser representada, a pesar de ello ha sido estrenada en París. Leía esa obra de teatro y llegue a esta parte, ahora citaré
Stavroguin: Lo sé ¿Recuerda usted el pasaje del Apocalipsis sobre los tibios?
Tijon: Si “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente; ojalá fueses frío o caliente! Más porque eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices...
Albert Camus, Los Poseídos.
Al leer esa cita una gran emoción recorrió mi columna vertebral, tanto fue así que se me puso la piel de gallina. Estaba ante una cita que me indicaba donde buscar y, además, me daba una cierta seguridad que lo que yo decía no estaba tan mal. Solo recordaba mal la ultima parte, no vomitaba en tu boca sino de mi boca. Una simple palabra que cambia bastante el sentido. Quizá era eso lo que hacía pensar a Laura que lo que yo decía estaba mal.
Luego me puse a buscar en el Nuevo Testamento o, como yo lo llamo, El libro de la nueva alianza (eso dice en la tapa). Me puse a buscar en el apartado del Apocalipsis. Busque y lo encontré:
“Conozco tus obras; no eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Por esto, porque eres tibio, te vomitaré de mi boca...”
Apocalipsis 3.15
Ahora tenía la absoluta seguridad que eso existía. Se lo mande por mail a Laura, primero la cita de Camus. Luego la cita de la Biblia. Luego me llamó y me dijo que no le gustaba perder en ninguna discusión. No se lo dije pero yo creo que quedamos en tablas.
Aquí, en este sucinto ejemplo, demostré que por lo menos alguna vez la literatura sirvió para algo, y creo que como este ejemplo pequeño, deben haber muchos que demuestran que por lo menos la literatura tiene algún fin práctico. Pero mi idea es que la literatura tiene mucho mas utilidad que la que plantea este autor en esta nota a diferencia de lo que dice ese autor en esa nota. Por lo menos si lo pensamos desde sus hijas (en el caso de que los tenga); a él le da el dinero para darle de comer a sus hijos, solo por escribir “literatura” y hacer varias traducciones.
Pero bueno, para terminar esta “nota” citare de nuevo a Camus, y esto no lo dije yo:
Si Dios es una mentira, entonces estamos solos y somos libres.
Albert Camus, Los Poseídos.
Aunque alguna vez lo he pensado.

domingo, 12 de octubre de 2008

Apuntes sobre la literatura y/o novela (1)

Carlitos Tomatis en Cicatrices, está en una de esas típicas reuniones, cenas con amigos sobre las cuales versa en extremo una primera etapa de la literatura de Saer, en ese tiempo Tomatis esta hablando sobre este punto la literatura y la novela:


No hay más que un solo género literario, y ese género es la novela ... Hay tres cosas que tienen realidad en la literatura: la conciencia, el lenguaje y la forma. La literatura da forma, a través de un lenguaje, a momentos particulares de la conciencia.

Juan José Saer, Cicatrices.


No es casual que esta frase este en Cicatrices, que es una novela, si se quiere, armada desde el punto de vista de cuatro historias, cuatro cuentos que tienen una serie de cicatrices, arañazos, lastimaduras, desde donde se cruzan con las otras historias. Es como que Tomatis te quiere dejar en claro que Cicatrices es una novela y no cuatro cuentos; simplemente por desprecio a los demás géneros.

En la cita ya encontramos algo que muchos autores han hecho durante mucho tiempo, intentar terminar de definir a literatura. O por lo menos, su literatura. Y, dentro de ella, a la novela. Y muchas veces definir a la novela dentro de la novela mientras hablaban de literatura.

¿Para qué? Esa quizá es la pregunta que uno se puede hacer cuando autores de todos los estilos, géneros y diferentes épocas dan sus teorías sobre la literatura en general y, en particular, sobre la novela. Mi respuesta a esta idea es que en realidad nadie sabe realmente bien que es la literatura y, mucho menos, la novela. Arte, quizá digan algunos; negocio, digan otro; necesidad, dirán pocos. Pero otros dirán lo contrario. Entonces ellos intentan decir que es para ellos la literatura, ya que ellos son literatos y lo deberían saber.

Pero más interesante de ver el qué es, creo que es ver el que dicen que es algunos autores en sus novelas o ensayos. Además, este pequeño papel escrito tiene mucho más que ver en que dicen otros que en que dice uno. Tal vez cuando leamos que dicen todos, podamos llegar a entender porque no se sabe bien que es la literatura o la novela. O tal vez no.

Desde cierto punto de vista, Ricardo Piglia comenta:


La literatura es una forma privada de utopía.

Ricardo Piglia, Prisión perpetua.


Yo estoy bastante cerca de esa forma de pensamiento. Creo que Saer también lo estaba, además que ya no se puede realmente saber que es lo que pensaba Saer si no es a través de sus escritos. Yo entiendo esa frase, la de Piglia, como una forma de creación infinita; donde desde la pluma se puede llegar a crear mundos en los que pueden existir personajes como Horacio Barco, Carlos Tomatis, Ángel Leto, los Garay y demás. Apuntando además que el personaje por excelencia de Piglia es Emilio Renzi, personaje que algunos llegan a ver el alter ego del autor y, que tal vez, hizo cosas utópicas para la persona en esencia visible Piglia.

En el caso de este último es mas fácil saber quien es el autor, porque hay solo uno que llega a esa estatura de mítico, en el caso de Juan José Saer (Gran santo de mi devoción) uno no puede realmente saber cual en verdad es él. Mi respuesta es la más sencilla y quizás la mas lógica (desde el punto de vista de esa teoría): es que es todo y es ninguno.

Pero, me fui del real nudo de la cuestión. Yo creo que lo que quiere decir con esa frase, es que es una forma de creación, una forma en la que se puede crear mundos con personajes únicos que son de uno, sin realmente que eso este allí. Allí es el punto de vista de la realidad, el punto de vista del mundo terrenal. Lugar (gran palabra saerina) donde todo es valido y posible, o como diría Kundera:


La forma de la novela es libertad casi ilimitada.

Milan Kundera, El arte de la novela.


Pero en este momento ya pasamos al lado de la novela, ya entramos en ese género que es casi como el súmmum de la literatura, yo me animaría decir hasta de las artes en general, pero eso sería una de esas frases sin real sustento en teorías, más que nada una verdadera percepción mía.

Ya que entramos en la novela (Uno de los pocos géneros, sino el único, donde Jorge Luis Borges no participó, dejándonos a todos los argentinos un sendero bastante mas transitable) según he leído muchas veces es el género literario por excelencia desde el Quijote porque tiene la absoluta capacidad de aceptar a las demás formas literarias. En una novela pueden convivir y darle forma a un relato, desde la poesía, el ensayo hasta los cuentos o los poemas.

Una acotación interesante sobre la novela la da Enrique Vila-Matas en su libro París era una fiesta, en el que la señora Duras, le da una nota que tiene los elementos que tiene que tener una novela para ser; aunque si mal no recuerdo era para ser buena. En esto punto ya pasamos al punto de vista de cómo debe ser la novela y no de lo que hay dentro.


1.Problemas de estructura. 2. Unidad y armonía. 3. Trama e historia. 4. El factor tiempo. 5. Efectos visuales. 6. Verosimilitud. 7. Técnica narrativa. 8. Personajes. 9. Diálogo. 10. Escenarios. 11. Estilo. 12. Experiencia. 13. Registro lingüístico.

Enrique Vila-Matas, París era una fiesta.


Yo tomo esto como un apunte de lo que debe tener una novela, algo que sigue el joven escritor para armar sus primeras armas dentro del campo, luego, creo yo, se va dando cuenta que la novela lo puede ser todo y va dejando algunos puntos por el camino.

En ese libro estamos en presencia de una novela donde se habla de las novelas, además de hablarnos en especifico de la concepción de la novela. Por lo menos ese libro nos da la idea que tiene Marguerite Duras de lo que tiene que tener una novela, en un libro escrito por Vila-Matas. Ahora, otra mujer también nos dice algo muy interesante sobre la novela, y esto no lo dije yo, aunque es algo opuesto a lo anterior:


Hay que meter todo en la novela

Virginia Wolf.


¿Desde el punto de vista práctico, esas dos sentencias sobre la novela se contradicen? Bueno, no. Una te da lo que tiene que tener una buena novela y la otra te dice que la novela la tiene que tener todo. Y, mi pregunta es: ¿Quedo algo excluido en la primera sentencia, la de Duras? Creo que no, desde la técnica no le falta nada. (Aunque luego las grandes novelas puede prescindir de casi todo lo que Duras nos dice) Todo esta ahí, la novela tiene que tener todo eso, y cada respuesta a esos trece puntos, son si se quiere, el meter todo.

Una de esas grandes novelas en la que fue metido todo fue Rayuela, pero aquí hay otro punto para analizar. En muchos medios esa novela fue vista como la anti-novela. Cuestión que en este sucinto, escueto y parco escrito no va a poder quedar dilucidado ¿qué es la anti-novela? Ya que simplemente este escrito no termina de definir la novela, solo nos da algunas pautas de lo que dicen los escritores sobre ella. Ahora bien, Morelli nos da esta frase:


Provocar, asumir un texto desaliñado, desanudado, incongruente, minuciosamente antinovelístico (Aunque no antinovelesco)

Julio Cortázar, Rayuela. Capitulo 79.


Desde mi punto de vista, la anti-novela no puede existir (Aunque si tuviéramos una novela, una anti-novela, nos daría una buena síntesis; pero eso si pensaramos en Hegel) porque la novela lo es todo eso, hasta la anti-novela. La novela es como dice Carlitos Tomatis EL género literario. Sí, existe el cuento y todos estos autores lo han frecuentado, pero el cuento necesita de una perfección mucho mas exacta que la novela, el cuento necesita solo un hecho, solo un hecho. La novela necesita en cierto modo, vida. Vuelo. Ida y vuelta.

Yo sé que este escrito no resuelve nada, y es en casos bastante contradictorio, pero aquí hay algunos pocos tonos sobre lo que es la literatura y su genero mas difundido hoy en día, y desde el modernismo, la novela. Pero para cerrar este trabajito, lo voy a cerrar citando a Ángel – No Leto – No Leto. La frase también proviene desde el libro Cicatrices, y No Leto nos dice esto:


No hay mas que un solo género literario: La novela. Todo puede concebirse como una novela: lo que hacemos, lo que pensamos, lo que decimos. Y también todo lo que se escribe. Todo es novela: La ciencia, la poesía, el teatro, los discursos parlamentarios, y las cartas comerciales. Algunas buenas, algunas regulares, algunas malas pero siempre mejores que las novelas de Manuel Gálvez.

Juan José Saer, Cicatrices.

domingo, 5 de octubre de 2008

Transmigración de las traducciones

Los libros anchos tienen esa solemnidad de ser libros largos, eternos... Como decía Fontanarrosa un amigo que te pide demasiado tiempo. Y libros largos, e interesantes, hay muchos.

Hoy se me ocurre hacer un juego con un pequeño, pero sustancial, extracto de uno de ellos: Una parte del cuarto capitulo del Ulises de James Joyce. Ahora bien, primer problema, sería algo así como la primera parte de la segunda parte en la edición de Salas Subirat; y lo mismo en la edición del profesor Valverde, nada mas que este ganador de premios le pone el número 4 a ese capitulo, supongo que para facilitar su lectura o algo por el estilo.

La cita primero la de Valverde:

Metempsicosis ... Es griego; del griego. Eso quiere decir la trasmigración de las almas. Tusquets página 132 [Valverde] James Joyce, Ulises

Ahora voy a transcribir la misma parte de la traducción (1ra traducción, argentino, escribió además una guía del asegurador o algo así) de J. Salas Subirat.


Metempsicosis ... Es griego: Viene del griego. Significa la transmigración de las almas. Santiago Rueda página 94 [Salas Subirat] James Joyce, Ulises.


En esta pequeña cita escrita por Joyce en ingles,


"Metempsychosis ... It's Greek: from the Greek. That means the transmigration of souls." ,


se van notando las pequeñas diferencias entre las dos traducciones, pequeñas diferencias que van a ir deviniendo en diferencias cada vez mas grandes, ya que las palabras van a ir cambiando y con ello cambia lo que uno lee, no el alma o el espíritu, pero sí lo que uno lee.

La importancia de esta cita es que impone el juego que desarrollará casi toda la novela, el juego del paso, del, si nos ponemos hindú, la resurreción de las almas entre esos personajes dublineses y los antiguos héroes (y no tanto) griegos.

¿Cúal es mejor? Yo no lo sé, solo leí las dos.

Para Juan José Saer es mas interesante la de Salas Subirat. Piglia hace un gran analisis de la traducción de la palabra "spud", papa en la jerga. Parte del método de Joyce se ve en el empleo de esa palabra, patata. Leopold (Leopoldo para Subirat que traduce también todos los nombres) Bloom nunca nos explica que significa esa papa que lleva en el bolsillo hasta los últimos capitulos, donde ese objeto adquiere otro significado. Cuando Salas Subirat empezó esa traducción cambió el sentido de esa palabra, la hizo algo así como una exclamación, y luego, al final, esa papa se explica como otra cosa, un amuleto.

Ahora según mi explicación esto es visto como un error, pero Saer (Y también Piglia) admiran la primera traducción, la del asegurador, según ellos ese error hace mas joyciano al libro. Libro ancho, dificil, si uno lo lee buscando los detalles de la Odisea.
Un dato sustancial, para hacer la segunda traducción, Valverde, leyó la de Salas Subirat. Muchos dicen que esto es porque son tan diferentes, ya que hizo todo lo opuesto al primero. Esto no lo dije yo, shh, pero, si me permiten un consejo, lean la tercera, la de Editorial Catedra, y eviten todas discusiones.